El 30 de enero de 2015 entraron en vigor los nuevos términos de servicio de la red social Facebook. Los cambios en la política de privacidad de Facebook y diversos análisis que apuntaban a posibles incumplimientos de la legislación europea de protección de datos, llevaron a la autoridad belga de protección de datos (CPVP) a iniciar una investigación sobre las prácticas de rastreo de sus usuarios por parte de Facebook. En el marco de dicha investigación, el pasado 13 de mayo de 2015 la autoridad belga emitió una recomendación sobre el uso de plug-ins sociales asociados con dicha red social y sus servicios.
La investigación, que se coordina #alalimón por los miembros del Grupo de Autoridades Europeas de Protección de Datos de los Estados miembros de la Unión Europea (GT29), se desarrolla actualmente a nivel nacional en Bélgica, Alemania, Holanda, Francia y España, donde la AEPD confirmó su propia investigación en la 7ª Sesión Anual Abierta.
Ahora, la CPVP ha tomado de nuevo la iniciativa y ha demandado a Facebook ante los tribunales, acusando a la compañía de tratar datos de miembros y de no-usuarios sin consentimiento o sin informar adecuadamente del uso de sus datos. La cuestión clave para el regulador belga es el seguimiento que haría Facebook mediante el uso de los plug-ins “me gusta” y “compartir”, a través de los cuales obtendría datos que podría emplear para ofrecer anuncios personalizados, por ejemplo.